El Marketing Estructural como eje estratégico de las instituciones educativas

La relación entre los colegios y las familias se construyó durante mucho tiempo sobre la reputación y el voz a voz. Eso no ha desaparecido, pero el contexto cambió: hoy las familias llegan con más información, comparan más instituciones y consultan en más canales antes de tomar una decisión.

La competencia también es otra. Más colegios pautan, cuidan su presencia digital y buscan visibilidad justo cuando las familias están decidiendo. El problema no es que lo hagan, es que muchas veces lo hacen sin una estrategia detrás, lo que dificulta construir confianza o sostener la relación más allá de la campaña de matrículas.

LANDARE PIMENTEL , FUNDADOR DEL BRAINSTRONG

Para Landare Pimentel, fundador de Brainstrong y creador de la metodología de Marketing Estructural, el camino para fortalecer la relación con las familias incluso antes de la matrícula está en profesionalizar la forma en que las instituciones entienden esta área. Desde su visión, el marketing no es una acción puntual, sino una estructura que ayuda a posicionar la marca, generar demanda y fidelización.

Su mirada propone revisar el marketing desde ocho columnas que permiten entender qué tan preparada está una institución para gestionar su marca de manera estratégica, entre ellas la estructura, el branding, la experiencia de marca, el servicio, el área comercial, el endomarketing y la lectura de la competencia. 

En la práctica, esto implica que el marketing no puede depender solo de campañas o publicaciones en redes. Necesita un plan, objetivos claros, responsables definidos y una identidad que se refleje en cada punto de contacto con las familias, desde la comunicación digital hasta los procesos de admisión y la experiencia dentro del colegio.

Para tomar mejores decisiones de marketing también hace falta información real sobre la operación. Saber cuántos cupos hay disponibles, cómo está el comportamiento de cartera o en qué momentos del año hay mayor presión financiera cambia completamente la manera de planear una campaña. Sin esos datos, la inversión en comunicación se hace a ciegas.

Ahí cobra valor el rol de mattilda como aliado para ayudar a las instituciones a ordenar su gestión financiera y administrativa y tener mayor visibilidad sobre su operación, lo que les permite planear mejor sus acciones, identificar oportunidades de crecimiento y tomar decisiones más alineadas con su realidad.

A través de inteligencia artificial, mattilda consolida la información del colegio y la convierte en tableros de gestión que permiten monitorear indicadores clave como pagos, cartera, recaudo y comportamiento financiero. Así, los equipos directivos pueden acceder a datos organizados y actualizados para entender mejor su operación y actuar con mayor anticipación.
Atraer estudiantes de manera sostenida requiere que el marketing deje de funcionar como acción de temporada y empiece a hacer parte de la estrategia institucional, apoyado en información real sobre cómo opera el colegio.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.

Cookies estrictamente necesarias

Las cookies estrictamente necesarias tiene que activarse siempre para que podamos guardar tus preferencias de ajustes de cookies.